lunes, abril 14, 2014

Buenos Aires




Era la primera vez que estaba en Buenos Aires, me encontraba en la ciudad  por un viaje de trabajo tan aburrido y común como cualquier otro. Se supone que pasaría toda la mañana y tarde en diferentes reuniones para salir justo a la hora de la cena y de regreso al hotel a preparar asuntos para el día siguiente. Después de un par de años de constantes viajes de trabajo uno pierde el interés en vagar por lugares nuevos.

Los primeros 3 días justo como lo anticipaba salía del trabajo al hotel para cenar algo rápido y continuar con alguna tarea que haya quedado inconclusa durante el día, para después simplemente dormir. Tengo tanto cansancio y fastidio de todo y de todos desde hace un tiempo atrás, me he convertido en la persona que juré que jamás llegaría a ser, aburrido, monótono y amargado.

Un día antes de mi regreso salí un poco más temprano que los días anteriores y ante el hastío de estar toda la mañana y tarde encerrado busqué un lugar para cenar. Tomé un taxi y le dije al chofer que me llevara a algún restaurante que él me recomendara. Me acomodé en el taxi y cerré los ojos para descansar un poco. No presté atención en el camino y finalmente cuando el conductor se detuvo pagué el viaje y simplemente me bajé. 


Para mi sorpresa el colorido del lugar me impresionó, no parecía estar en la misma ciudad, mi fastidio se disipó un poco y en lugar de entrar al restaurante decidí caminar por ahí.


Esta zona de la ciudad daba la impresión que se había quedado atrapada en el tiempo, pero definitivamente eran los colores y la gente lo que me tenía envuelto en mi asombro. Una mujer me veía de reojo y discretamente se reía de mí. Finalmente se acercó y me cuestionó de donde venía, era evidente mi cara de turista. Le comenté que venía de México y estaba aquí por trabajo, que era mi ultima noche en Buenos Aires y que decidí salir a cenar y dar un vistazo por la ciudad. La mujer se río y me dijo que trabajaba en un pequeño restaurante a unas calles de ahí y me invitó a conocer el lugar. Realmente no tenía nada mejor que hacer así que accedí a acompañarla. 

En el camino me contó que el barrio donde estábamos es conocido como "La Boca", cuna de los que años atrás fueron inmigrantes italianos, griegos, españoles, croatas, polacos y alemanes. Era la parte de la ciudad donde a finales del siglo XIX habitaban los marginados y prostitutas. En palabras dichas por esta chica, en esa época este barrio era conocido como el  "Arrabal", donde al calor de la promiscuidad nació el tango. Le pregunté sobre las fachadas ya que estaban pintadas de todos colores, y sin estar muy segura me contó que como la gente que fundó ese barrio no tenía dinero, y pintaban sus casas con los sobrantes de pinturas que les daban, de ahí el característico aspecto del lugar.


Andamos un par de cuadras y llegamos a un pequeño restaurante al final de una larga calle, afuera había mesitas con una vela y manteles con orillas bordadas de encaje, la chica me dijo regreso en un minuto. El mesero me acomodó en una de las orillas cerca de donde unos músicos tocaban el bandoneon y el violín. Ordené una copa de vino y me dispuse a observar la escena que estaba frente a mis ojos. Un barrio antiguo, música, mesas en la calle y un buen vino. 

Comenzaba a sentirme menos amargado, miré mi reloj y era aún temprano, de entre las mesas aparece una pareja de bailarines y entonces justo frente a nosotros comenzaron a ejecutar una pieza de tango. El sonido del bandoneon era simplemente hermoso, la chica tenía una expresión que derramaba sensualidad, me sentía emocionado y a la vez conmovido.  Una vez que terminó la música, los bailarines se despidieron y para mi sorpresa la chica fue hasta mi mesa y me di cuenta que era la misma que me trajo al restaurante. 

Estuve horas platicando con esta mujer hasta que regresé al hotel para alistarme para mi regreso, ni si quiera estaba cansado, cuando tomé el vuelo a casa tenía esa última noche grabada con tinta en el cerebro.

De las cosas que guardo de esa ultima noche en Buenos Aires tengo algunas frases de esta chica:

"Agradezco haber nacido en Buenos Aires"

"Buenos Aires es la noche, es el tango, son los amigos"

"No hay diferentes tipos de tango, el tango es solo uno, y como el amor hay quienes lo hacen bien y quienes lo hacen mal"

"Y al levantarte de mi cama, y salir por esa puerta te perderás, como  los sueños que se pierden en la esquina"



viernes, abril 04, 2014

Diccionario Regio "A"


Abresodas: Utensilio de metal que sirve para abrir cocas (véase que cocas agrupan todos los tipos de refrescos).
Acoplado: Que se acomoda, que va a la fiesta o a la reunión sin que lo inviten.
Achichincle: Algo así como el que hace los mandados.
Achis: Expresión de incredulidad, se usa como Achis Achis! La entonación y expresión es importante.
Afrentoso: Orgulloso y vanidoso, lo demuestra a todo el mundo y utiliza sus regios conocimientos frente a todos.
Agandallar: Se aprovecha de la situación de manera anticipada.
Ajúa: Expresión norteña de mucho gusto.  Equivalente a un Yupi extranjero.
Alsar: Guardar, limpiar, organizar o recoger algo, generalmente un cuarto. Ejemplo: "Ahí vengo que voy a alsar mi cuarto"
Anca: Expresión equivalente a “en casa de…”, y generalmente usada por adultos mayores (viejitos regios).  También significa distancia por ejemplo: La tienda esta “Anca” su chinche madre! O sea que queda bien lejotes!
Anti-alcohólica: Reten destinado a multar a los regios bebedores los fines de semana. (Aguas con el de revolución y las américas)
Antro: Centro nocturno, disco, bar, terraza, lugar de reunión de los jóvenes donde se toma, baila y hay mucho relajo (véase significado regio).
Apá: Papá.
Apañar: Fregar, golpear, ganarle al otro, asaltar a un peatón  o robar un auto.
Apelativo: El apellido en algunos casos y en otros tu apodo o tú alías.
Argüendera: Mujer que discute mucho sin razón. Que divulga un chisme de forma escandalosa. 
Atrabancado: Hacer las cosas a tontas y a locas.
Avalancha: Una tabla con cuatro ruedas que sirve para que te diviertas y te causes un chingo de moretones y raspones, generalmente hay un güey (véase significado regio) que te esta dando Puche (véase significado regio) .
Aijuesú: Expresión de asombro, como  Ayy Guey!!

martes, abril 01, 2014

Hay quienes nunca coinciden

Chica común enamorada de chico
Chico nada común no se da por enterado
Chica sonríe y le coquetea a chico
Chico piensa que es amable
Chica se esfuerza por que chico la note
Chico piensa que es simpática y amable
Chica conoce a alguien más y dirige su atención a otro chico
Chico extraña a chica quien ya no le pone la misma atención
Chica no busca a chico pues ya no le parece tan interesante como antes
Chico busca a chica y a chica solo le parece simpático y amable
Chico con el tiempo olvida a chica
Chica con el tiempo recuerda a chico
Chico se ocupa de otros asuntos
Chica recuerda a chico, lo idealiza y lo vuelve a buscar
A chico le da gusto ver a chica 

Y el ciclo vuelve a comenzar... 



Things

Y una es así, tan complicada por las cosas mas sencillas. Tan impaciente por hacerlo todo y no dejar escapar nada que aveces se pierde en el...