lunes, agosto 11, 2008

Pequeña azucena



Despierta con un rayo de sol la pequeña azucena, es de día y al asomarse a su ventana observa como el campo brilla con reflejos de oro, pareciera que le hubieran espolvoreado escarcha dorada. El paisaje es impresionante, todo esa mañana brillaba más que de costumbre, y el profundo cielo rosa lucía hermosas nubes de plata.

La pequeña vuelve a la cama unos minutos más solo para pensar lo feliz que es y lo bella que es su vida.

Azucena se prepara para salir a saludar al pueblo, se da un baño de burbujas en su hermosa tina de oro y piedras preciosas mientras oye a las aves cantar desde su ventana. El sol que es su amigo le ofrece unos discretos rayos de luz que le iluminan el rostro mientras ella juega en el agua.

Sale de palacio y rodeada por un séquito de damas vestidas en sedas multicolores saluda a sus súbditos quienes le hacen reverencias. En el camino que conduce de palacio al pueblo la pequeña contempla los jardines que su padre el rey mando hacer para ella. Apenas 8 años tiene Azucena y sobre su cabeza se asoma ya una pequeña corona y con ella los beneficios de la realeza.

Los días nos son muy diferentes unos de otros. En palacio recibe la educación que toda princesa debe tener, y al final del día, su padre dedica unos minutos para platicar con ella y darle un beso de buenas noches.

La pequeña princesa, como la llaman con cariño en palacio, tiene imágenes incompletas de recuerdos en su cabeza, pero no les da ninguna importancia, ni hace el esfuerzo por recordar ya que es tan feliz día con día, la mayor parte del tiempo solo piensa en juegos, canciones y paseos. Por lo que a ella concierne, su vida ha sido siempre bella y colmada de toda clase de lujos.

Hay días que azucena oye voces que le dicen , “regresa” pero las ignora y no le cuenta a nadie por miedo que la vayan a creer loca y con esto sea candidata a alguna reprimenda por “inventar cosas”, le resulta fácil no hacer caso, ya que tarde que temprano las voces se cansan y dejan de molestar.

Es de noche y al acostarse un amoroso padre la arropa y le desea dulces sueños. No muy lejos de ahí en ese mismo instante un padre besa la frente de su pequeña de nombre Gabriela sin que ella muestre interés alguno.

El padre de Gabriela, deja la habitación de la pequeña y con lágrimas en los ojos se aleja. Hace ya casi 2 años que no oye la voz de su niña. El padre de Gaby no pierde la esperanza de que su hija vuelva a ser la de antes y decide llevarla a otro país donde lo han contactado con un equipo de médicos que investigan un nuevo tratamiento para este “tipo de casos”.

Azucena pregunta a su padre antes de dormir, por que eligió ese nombre para ella, a lo que él contesta: -elegimos ese nombre por que eres igual de bella que la flor de la azucena, tu madre ama esas flores por hermosas y delicadas-. Azucena suspira satisfecha y cierra los ojos, hacía ya un tiempo que no veía a su madre, cuando la buscaba le indicaban que había salido de viaje o que estaba ocupada en asuntos del palacio, cosas de reinas le decían. Era extraño pero sabía que era cuestión de tiempo para que su madre la buscara.

El padre de Gabriela prepara a su hija para el viaje, el cual será largo. Gabriela tiene una expresión serena en el rostro y muchas veces durante el día sonríe sin motivo alguno, resulta ser muy desconcertante cuando sin motivo alguno y con la mirada perdida suelta una carcajada.

El viaje fue más extenuante de lo que el padre de Gabriela imaginaba, finalmente luego de muchas horas se encuentran frente a un gran hospital donde Gabriela es ingresada y asignada a una habitación de paredes acojinadas. Han debido atarle las muñecas a la cama debido a que ya se ha hecho daño en otras ocasiones. Esta habitación a diferencia de la anterior no tiene ventanas y es muy deprimente en su interior.

El padre de Gabriela se encuentra impaciente por el nuevo tratamiento, la deja en la habitación y se va a descansar unas horas al hotel que está cruzando la calle.

Mientras tanto Azucena en su habitación sueña, se encuentra en un lugar desconocido, esta en la playa pero no reconoce exactamente el lugar, no hay mucha gente, ve a un par de niños de escasos 12 años jugar en el mar, muy cerca de la orilla, ella está con su madre haciendo enormes castillos de arena.

De repente se escuchan gritos a lo lejos, uno de los niños se alejó demasiado y ha comenzado a ahogarse, los otros 2 corren a la orilla pidiendo ayuda. No lo piensa 2 veces la madre de la pequeña Azucena y corre a rescatar al pequeño que salpica agua desesperado mientras trata de evitar hundirse.

Algo sale mal, el pequeño está muy asustado y en su desesperación hunde a la madre de Azucena, el mar está muy picado y tras varios intentos les es imposible salir. Ambos se han hundido en el mar. Azucena observa la escena con los ojos llenos de lágrimas, y espera a que en algún momento su madre salga del agua. Despierta de un sobresalto azucena. Que sueño tan horrible, fue casi tan real que se siente angustiada. Afortunadamente ha sido solo un sueño y sabe que su madre descansa en la habitación continua con su padre. Se recuesta nuevamente e intenta dormir de nuevo.

Pareciera que no es de día aún por la falta de la luz del sol en la habitación de Gabriela. Una enfermera ha entrado, la saluda –Buenos días pequeño vegetal- pero ésta no emite sonido o expresión alguna, sus ojos están abiertos pero tiene la mirada totalmente perdida, la enfermera aprovechándose de la situación le tira agua encima de la cara para ver su reacción, pero Gabriela ni se inmuta. Desamarra entonces las muñecas de la enferma y sale de la habitación. Más tarde entra el doctor Santibañez, un reconocido psiquiatra que evaluará el caso de Gabriela y probará un nuevo y prometedor tratamiento. Ordena unos análisis y tras fallidos intentos de comunicarse con ella sale de la habitación.

La situación de Gabriela no ha variado mucho, en los últimos años, despertó de su “ausencia” solo 1 vez, y aunque logró reconocer a su padre en el momento que recordó el suceso ocurrido con su madre entró en estado similar al catatónico. El padre de Gabriela ha recibido más de 5 o 6 indicios de lo que pudiera estarle ocurriendo, sin embargo nadie ha podido concretar un diagnóstico.

Aunque Gabriela se encuentra inmóvil la mayor parte del tiempo y no habla, frecuentemente se ríe o se le escucha conversando sola, sin embargo no se comunica ni responde a estimulo alguno, es como si existiera pero en otro lugar, solo ella sabe donde se encuentra.

El padre de Gabriela ha llegado al hospital, lo están esperando con el nuevo fármaco listo para suministrárselo a su hija, no se sabe con exactitud los efectos del mismo puesto que no hay casos similares a los de Gabriela antes registrados.

Mientras tanto Azucena se encuentra en el bosque, un nuevo entrenador de equitación le ha sido asignado, por lo que van a las caballerizas por su caballo preferido, Azucena indica que quiere montar a Kira una hermosa yegua blanca de hermosa crin dorada. Azucena acaricia a su yegua. Gabriela sonríe, esa cara siempre asusta a su padre, ya que más que una sonrisa pareciera una mueca ya que al “sonreír” abre demasiado los ojos y los deja fijos y perdidos.

La jeringa esta lista, un poco de alcohol para limpiar el brazo y el piquete a la vena inmediatamente. Comienza el nuevo medicamento a inundar el torrente sanguíneo de Gabriela. -Si funciona nos daremos cuenta en cuestión de minutos-, comenta Santibañez. Azucena ha comenzado a montar a Kira, sin embargo el animal se altera y empieza a galopar desenfrenadamente tirando al entrenador y abriéndose paso rumbo al bosque. Azucena está aterrada, se agarra fuerte al animal, ella no quiere caer, pero éste, está como loco, Azucena grita “papito sálvame”, “no dejes que me caiga”, “tengo miedo”.

Gabriela comienza a moverse, las lágrimas en sus ojos se asoman, el padre de ella se angustia, el médico le indica que es normal.

Azucena ha caído del caballo y se encuentra en el piso, su rubio cabello se encuentra teñido de rojo y no puede moverse, su padre ha llegado ha venido corriendo al oír sus gritos, ella le suplica no la deje morir, Azucena cierra los ojos, y al abrirlos ve a su padre rodeado de hombres de batas blancas y le pregunta: “que ha pasado con Kira?”, “llévame al palacio por favor, quiero ver a mamá”. Su padre desconcertado la abraza y le dice, Gabriela tu madre murió hace 2 años, pero yo me alegro tanto de verte. Una corriente de miedo inunda el cuerpo de Gabriela, -no es posible que mi madre haya muerto, donde estoy y quienes son estas personas, quiero irme a mi casa, déjenme regresar a casa.

Gabriela comienza a llorar desesperadamente, y entre gritos y lágrimas suplica que la lleven con su padre y su madre, asegurando que el que ahora ve no lo es, y que quiere ir a palacio. La situación se sale de control, Gabriela llora amargamente, grita que ha muerto y se encuentra seguramente en el infierno. Las enfermeras la sujetan de los brazos y le administran un sedante. Gabriela cae en un sueño profundo. Horas más tarde despierta en su cama, su recamara es la misma de siempre. Al pie de su cama se encuentra su padre quien la aguarda con los ojos inundados de amor. –Azucena, ahora ya estas bien. Nunca dejaría que nada malo te pasara. Solo has tenido un mal sueño, ya estas en casa-.

El padre de Gabriela ha regresado con su hija a casa, ha rechazado el tratamiento. De ves en cuando la ve sonreír, y tiene la esperanza de que si algún día despierta lo reconozca y será la misma chiquilla que antes jugueteaba en el jardín
.
Ariadna Alonso

sábado, agosto 02, 2008

El loto dorado


Hasta donde el dicho "La belleza duele" puede tomar proporciones inimaginables?

Cuenta una leyenda china sobre una de las concubinas del emperador Li Yu (937-978, llamada Yaoniang. La joven tenía fama de realizar maravillosamente la Danza del Loto sobre una plataforma de oro. Esta danza requería vendar sus pies con un paño de seda blanco, de modo que sus pequeños pies adoptasen la forma de una media luna. Al parecer, los pies vendados realzaban la belleza de la danza, y su pequeñez hacía que fuesen doblemente admirados.

Hasta este punto de la historia puedo comprender que para darle mas belleza a un baile se vendaran los pies para simular una media luna.

Lo que pasa despues y dura aproximadamente 1000 años es que este acto de vendaje de pies se convierte en tradicion y simbolo de estatus y belleza (a los ojos de los hombres chinos) inspirado segun la historia en esta danza de loto sobre la plataforma de oro, dando el nombre de "lotos dorados" a los pies vendados y diminutos.

¿Que tan diminutos debían ser los pies?

Los pies no debían medir mas de 10cm, aunque se encuentra documentacion de casos de mujeres con pies de 7 cm de largo.

En china es bien sabido hasta la actualidad que las "hijas" representaban una carga económica para la familia aun que la misma fuese rica. Por lo que no era lo mismo en ese entonces tener una hija con "lotos dorados" que una con "pies grandes" ya que la primera tendría mejores oportunidades de conseguir un buen partido y con esto "ayudar a la familia".

Basicamente las madres eran las encargadas de "formar los pies de sus hijas" para que pudieran tener luego de varios años unos cotizados "lotos dorados"

Esta tradicion que se comenzó a errádicar a principios de 1900 y que fuera hasta 1957 que a la ultima niña se le vendaron los pies es considerada por muchos como un atentado a la vida de las niñas chinas ya que les deja impedidas para saltar, correr e incluso algunas para caminar, dejandolas toda la vida como unas muñecas limitadas en su andar.

Que era lo que encontraban tan sexy de una mujer con los pies liciados y reducidos a 10 cm? Era el andar de la mujer, que tenía que ser a pasos pequeños y que no podían alejarse mucho del hogar, se meciona también que la suavidad de los pies y la forma curva que adoptaban.

El siguiente es el proceso que se seguía para alcanzar estos "lotos dorados"

Un par perfecto de lotos de oro debía medir 7 a 10 cm de largo, y ser pequeños, estrechos, puntiagudos, y arqueados. La meta del vendaje era juntar los dedos del pie con el talón de modo que el pie pudiera formar un arco. Si el vendaje estaba bien hecho, el tobillo sería empujado hacia adelante, por lo que el pie estaría en una posición vertical. El propósito de esto era cambiar la posición del cuerpo, de modo que siempre que caminase una mujer, sus caderas se movieran para apoyar el la parte superior del cuerpo. El efecto es similar a usar zapatos de tacón alto.


A las niñas se les comenzaba a atar los pies de los 5 a los 8 años. En la China norteña, en lugares como Shanxi y sus áreas vecinas, el vendaje se adelantaba a los 3 años.

Para asegurar un proceso exitoso, previamente a la niña se le habría obligado a llevar zapatos pequeños, muy apretados y puntiagudos, para frenar el desarrollo del pie. Esta preparación lleva el nombre de Chu Long, y podía durar desde un par de meses hasta un par de años.

Generalmente, antes de que las niñas fueran vendadas, eran advertidas por sus madres: No importaba cuán doloroso fuera, no debían darse por vencidas. Si fracasaban en el proceso, no podrían sobrevivir en la sociedad cuando crecieran.

La inmadurez de la niña, el peso de la tradición, la piedad filial tan característica de China, y el miedo llevaban a las niñas a no poner objeción al dolorosísimo trance al que tendrían que enfrentarse.

El proceso del vendaje de pies se puede dividir en 4 etapas; su duración era de aprox. 3 años(en total):


1) La primera etapa se llama" shi chan"


El pie derecho se venda generalmente primero, seguido por el pie izquierdo. Deben ser lavados bien, y las uñas de los dedos de los pies deben ser cortadas lo más cortas posible. Después, la madre pone alumbre entre los dedos del pie para ayudar a la piel en el proceso de la contracción y para evitar que el pie se infecte y supure.

Usando un vendaje, los dedos del pie son forzados a doblarse hacia la planta del pie. Para juntar el talón y los dedos del pie, el tenso vendaje oprime el pie hasta cubrirlo completamente. Sin embargo, el dedo gordo no es vendado, ya que será indispensable para no mermar completamente el equilibrio del cuerpo en el futuro, y su apoyo será necesario en la etapa de preparación del Loto de Oro. Los vendajes, después de que fueran apretados, se cosían. Sobre el pie se pondría un par de zapatos puntiagudos, dando fin a la primera etapa.

Desde este momento entramos en pleno proceso de cambio de la morfología del pie. Por eso, los zapatos debían cambiarse con frecuencia para evitar el crecimiento del pie. Esto sucedía cada dos semanas generalmente, siendo cada nuevo par de zapatos más pequeño que el anterior.



2)La segunda etapa se llamaba "shi jin"

Se extendería durante más de medio año. El objetivo en esta etapa sería conseguir un pie más fino y estrecho. Estamos en plena etapa de contracción de la piel, lo que llevaría a los pies a sangrar y a supurar.

Cada tres días, se retiraban las vendas, se desinfectaban los pies y volvían a vendarse. Cada vez que fueran vendados, la presión del vendaje sobre el pie sería aumentada, con lo que el dolor sería también más intenso cada vez. Esto se debe a que, en esta etapa, el vendaje fuerza a los pies a formar una curva hacia la planta del pie.

La segunda etapa era la etapa más dolorosa. Dado que el pie ya no puede apoyarse plano sobre la tierra, incluso el menor contacto sobre él provocaría dolor (qué no haría el caminar). Sin embargo, en esta etapa la muchacha no puede venirse abajo; es la hora de aprender a caminar usando los talones.

3) La tercera etapa:

Consiste en plegar el talón sobre la planta. Esta etapa se llama "jin chan". Durante esta etapa, los músculos se contraen, la carne se pudre. Los dedos que en etapas previas se han doblado sobre la planta están ahora prácticamente muertos. Especialmente los dedos del pie que se doblaban debajo de la planta, en particular el dedo meñique, podríadesprenderse del pie.

La etapa final:

La cuarta y ultima etapa se llamaba "guo wan". El propósito en esta etapa era doblar aún más el pie para que pudiese formar un arco agradable. Este proceso llevaría cerca de seis meses. Además de usar el vendaje y los zapatos pequeños para apretar el pie, se usaba bambú para aumentar el arco del pie.

Estas son imagenes de mujeres con pies de loto, que aunque simbolo de belleza y poder económico no dejan de ser pies fracturados y deformes:













Vale la pena tanta belleza?

Things

Y una es así, tan complicada por las cosas mas sencillas. Tan impaciente por hacerlo todo y no dejar escapar nada que aveces se pierde en el...